niñez
Pero ¿cuándo el amor es propiamente amor? ¿Puede uno amar a quien le acompañó por una hora? ¿Por dos horas, dos meses, dos años, dos minutos? ¿Se ama a quien se conoce, justamente por eso, o es quizás al revés: conocemos para mejor desconocer, y así poder amar sin el estorbo de la realidad? ¿No es cierto que quienes más se aman son a veces quienes menos se conocen? Ni una sola de estas preguntas se plantea jamás para buscar respuesta verdadera. Ninguna la tiene, ni la tendrá, a menos que uno decida imponérsela, casi siempre de acuerdo con su más absoluta inconveniencia. Incluso sin respuesta, lanzadas al espacio estratosférico de los propios insomnios, las preguntas que apuntan hacia la probable existencia del amor suelen aparecer cuando no queda tiempo, ni voluntad, ni siquiera osadía para ponerlas en duda. Preguntarse si por casualidad se ama equivale a plantear una alternativa entre felicidad y desdicha, buena y mala fortuna, besos y bofetadas. Se elige ser feliz, besado, afortunado, aun en la certeza de que sucede lo opuesto, igual que se le dice “que te vaya bien” a un enfermo terminal. Elegimos a veces a costillas de la conveniencia y el sosiego, por razones tan inaccesibles como irracionales, por eso las preguntas laten sin respuestas, y al final son capaces de aceptar cualquiera. El amor es lo más parecido a las mentiras. Justifica u opaca a la razón, por derecho o torcido que parezca, no requiere de justificaciones, se reproduce a la menor provocación y exige todo el crédito del mundo. Además de que nadie o casi nadie puede vivir tranquilo en su total ausencia. Por eso, cuando vienen las preguntas, lo hacen acompañadas de su correspondiente hilera de respuestas obvias. Sí. Claro. Por supuesto. Para siempre. ¿Por qué no? Cualquier cosa con tal de no quedarse en esta orilla solitaria, qué más da si después del amor está la nada. ¿O es que alguien está aquí sin entender que al final de la vida no queda más que muerte?  —Xavier Velasco en su libro Diablo guardián. Ediciones Punto de Lectura. México, 2006. (via comodicen)

(via andiesalmon)

marieondge:

Once we had a big love

formed from sharing our music

formed by sweet afternoons

over the wet grass.

The soft colors of the sun

touched our eyes

You and me, we were together.

But We did it all wrong

cause at the end we forgot about our love.

And now that we could touch our bodies

I still…

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ϟ Lento deshacer

marieondge:

Ay, sólo mis ojos, sólos.

Dos pero una, sólo yo,

tú no viste nada de esto.

Qué lejos me manda la imaginación

qué lejos y cuánto le puedo creer…

sólo por que no quería que te fueras.

Y al irme escapaste de mis ojos, 

de mis labios, mis manos y corazón.

Enfriándome en esta montaña tempestuosa

donde al calor lento te olvido.

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fideomaldad:

mon premier tattoo <3
gracias a mi honey <3
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workman:

Richard Parkes Bonington, La Ferté (detail), about 1825 (x)
smooth:

More 2011 International Photography Award Winners - My Modern Metropolis
spine-notches:

alex-schipper:

Digital shot from my shoot this weekend With Holly Rose @Red XIMore thing’s to come :)

✥ soft grunge & models ✥
looks like me
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